Aras de los Olmos

Los Serranos

Los íberos dejaron sus huellas en el terreno a través de los diferentes restos encontrados. Más tarde fueron los romanos quienes pasaron por estas tierras, dejando también muestra de sus tradiciones y su cultura en muchas piezas halladas. Pero uno de los episodios más interesantes que atravesaron los terrenos de Aras y Losilla fueron los relativos a la dominación musulmana.

Durante los años del Islam en la Península Ibérica, los territorios de Aras asistieron a un periodo de desarrollo y bonanza, en el cual se originó el núcleo actual del pueblo, ya que los árabes eligieron este terreno para establecer su fortaleza, de la que se conservan restos en el actual Ecomuseo. Cuando se disolvió el Califato de Córdoba, Aras quedó bajo el dominio de la Taifa de Alpuente, pequeño reino musulmán gobernado por la familia de los Banu Qasim, que gozó de cierta importancia durante los años de 1030 a 1092.

Algunos años más tarde, en 1236, el pueblo fue conquistado por Jaime I y por las tropas cristianas, que repoblaron estas tierras con gentes venidas de Aragón, como se aprecia en muchas de las tradiciones y costumbres actuales de los habitantes de Aras y Losilla, así como de algunas de las construcciones diseminadas por el territorio. En 1318, bajo el reinado de Jaime II, Aras pasó por donación real a la Orden de Montesa, orden que heredó los bienes de la Orden de los Templarios, disuelta unos años antes por el Papa Clemente V.

Durante todo el periodo medieval Aras y Losilla continuaron estando vinculadas a la vecina población de Alpuente, hasta que en 1728, el rey Felipe V otorgó la Real Cédula de Constitución de la Villa de Aras. Aun así, el pueblo continuó llamándose Aras de Alpuente hasta el año 2001, en el que se concedió el cambio de nombre a Aras de los Olmos, nombre que designaba en la época medieval al pueblo, como atestiguan algunos documentos históricos.

Además el territorio de Aras de los Olmos fue testigo de otros sucesos históricos de gran interés. En el siglo XIX asistimos en estas tierras al episodio de las Guerras Carlistas, primero con el general Cabrera y después con los desmanes que cometieron uno y otro bando. En 1936, durante la Guerra Civil, Aras fue escenario de batalles y combates, debido principalmente a su carácter fronterizo y su proximidad a la sierra de Javalambre, escenario de frecuentes luchas y lugar donde se refugiaron la resistencia armada que quedó dentro de la España franquista tras la Guerra Civil, también conocidos como “los Maquis”, que fueron duramente reprimidos en un lugar cercano al pueblo de Aras de los Olmos.