Serra

Camp de Túria

Los primeros antecedentes sobre la presencia humana en el término municipal de Serra se remontan a épocas prehistóricas, habiéndose identificado más de una docena de yacimientos distribuidos por todo el término municipal (Xarxant, Tóixima, Salt de Ria, les Eretes, Satarenya, Papallona, etc.). Los restos encontrados, principalmente utensilios de sílex, cerámicas negras hechas a mano y restos óseos, han sido atribuidos en algún caso a época Neolítica (así se ha referido en la Cova Soterranya, por ejemplo), pero al parecer, la mayoría de ellos corresponden a la cultura del Bronce valenciano, tratándose principalmente de yacimientos de superficie. La dispersión y abundancia de éstos permite poner de relieve un alto grado de ocupación humana durante este período cultural.

Como escribía nuestro primer cronista, Don Ambrosio Cebrián y Santos (1863-1933) a principios del siglo XX, estando Serra situada entre importantes poblaciones íberas y romanas, como Edeta-Lauro (Llíria), Saguntum-Arse (Sagunt) o Segóbriga (Segorbe), era natural que también fuese conocido y estuviera poblado el territorio de Serra por íberos y por romanos. Y efectivamente, así lo ponen de manifiesto los diversos restos arqueológicos reportados en nuestro término municipal. Se sabe de al menos la existencia de tres emplazamientos o poblados íberos: el de Alcalà, el de Ría y el de Portaceli. Además se han citado otros restos probablemente coetáneos, como los del Sierro. A época romana se han atribuido restos pertenecientes a diferentes villas, así como el asentamiento de Ría, ya poblado anteriormente por los íberos.